Virgen de Legarda en Madera

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Nuestra Señora de Quito, inspirada en la Inmaculada Concepción y popularmente conocida como la Virgen de Legarda por su creador, Bernardo de Legarda, es la advocación mariana cumbre de la Escuela Quiteña (siglo XVIII). Esta imagen, que representa a María en movimiento y triunfante sobre el dragón, se convirtió en el pilar de la identidad artística y religiosa de la Real Audiencia.

Esta exquisita imagen es una auténtica representación del arte barroco colonial americano, siendo una talla en madera fiel a la tradición de la Escuela Quiteña (siglos XVII-XVIII). Esta pieza es una Obra de Arte Única, fruto de un meticuloso y dedicado trabajo artístico manual. Cada curva de la talla, cada pincelada de color y cada detalle ha sido ejecutado por artesanos calificados que preservan las técnicas ancestrales de la Escuela Quiteña. El resultado es una escultura con un alma propia, donde la impronta de la mano del artista garantiza su exclusividad.

Características Artísticas de la Escuela Quiteña
Esta escultura deslumbra por la aplicación de las técnicas de imaginería más preciadas de la escuela, centradas en el dinamismo barroco:

  • Talla en Madera y Movimiento: La imagen está magistralmente tallada, utilizando la madera como material noble para conferirle solidez. Se destaca por su dinamismo y movimiento, con las ropas ondeando al viento, un rasgo distintivo de la Virgen de Legarda.
  • Policromía y Esgrafiado: Muestra una rica paleta de colores brillantes, sobre los cuales se ha aplicado la técnica del esgrafiado, un grabado fino en la pintura que permite vislumbrar el brillo del metal que está debajo, simulando patrones de brocado suntuoso en su túnica y manto.
  • Pan de Oro (Estofado): El uso del pan de oro en el manto y la túnica, a través de la técnica del estofado, crea un efecto de brocado de tela rica que realza la realeza y la divinidad de la Virgen.
  • Alas y Corona: Las majestuosas alas desplegadas y la corona imperial están elaboradas en cobre y enriquecidas con un fino baño de plata martillada. La corona incluye las doce estrellas, un símbolo directo tomado del libro del Apocalipsis que representa a María como la «Mujer vestida de Sol» y madre de las doce tribus de Israel (la Iglesia), acentuando su gloria celestial.
  • Realismo y Encarnado: Presenta una expresividad emotiva y un detallado encarnado (policromía de la piel) que busca humanizar a la figura, complementado con ojos de cristal para una mirada de gran profundidad.

 

Simbología y Devoción
Esta representación exalta a María como la Inmaculada Concepción y la Reina de América. Ella se halla de pie sobre la media luna y el dragón (símbolo del pecado o el demonio), en una pose de triunfo. El dinamismo de la figura y sus alas la proclaman como la patrona y protectora de la ciudad de Quito.

Cuidado de la Talla en Madera Policromada
Para preservar la belleza y los tonos de esta obra de arte única, sitúela en un lugar estable. Se recomienda evitar la humedad y los cambios bruscos de temperatura, así como la exposición directa y prolongada al sol, que podrían dañar la madera, la policromía, el pan de oro y el baño de plata. Para eliminar el polvo, use un paño suave, seco o un pincel de cerdas finas.

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